Las 15 recetas más tradicionales de Semana Santa para vivir la Pascua sin salir de casa

Son muchas las familias que este año han hecho más torrijas que nunca, pero el recetario tradicional de estas fechas va mucho más allá, con muchas recetas con bacalao, y más.

Dulces típicos de Semana Santa, la guía definitiva: qué se come, dónde y cómo se hace

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Dulces típicos de Semana Santa, la guía definitiva: qué se come, dónde y cómo se hace

Ya hemos repasado todos los dulces típicos de estas fechas y hoy nos centramos en las elaboraciones saladas. Estas se se dividen en dos grandes grupos: las correspondientes a la Semana Santa propiamente dicha, que se caracterizan por la ausencia de carne en cumplimiento del ayuno cuaresmal (aunque hoy solo se practica, si se practica, el viernes), y las de Pascua, elaboraciones festivas en las que regresa la carne para celebrar el día grande del cristianismo.

Recetas de Semana Santa

Potaje de vigilia

Potaje De Vigilia

El potaje de vigilia es el guiso más típico de Semana Santa, y el más extendido por toda España. Se trata de un plato humilde, pero que bien ejecutado puede convertirse en una comida de lujo. Os dejamos bajo estas líneas la receta completa (y aquí unos trucos para darle una pequeña vuelta de tuerca).

Ingredientes

Para 6 personas

  • Puerro1
  • Tomate2
  • Cebolla1
  • Pimiento verde italiano1
  • Bacalao300 g
  • Huevos2
  • Garbanzos300 g
  • Espinaca fresca un manojo

Cómo hacer potaje de vigilia

Dificultad: Fácil

  • Tiempo totalh
  • Cocciónh

Cocer los huevos en agua abundante durante 10 a 12 minutos. Pelar y reservar. Cortar las tajadas de bacalao o si queréis hacerlo con bacalao fresco. Para esta receta yo prefiero cortar tiras alargadas y finas del lomo del bacalao para repartirlas mejor. Cortar las espinacas en trozos pequeños. Hacer un sofrito con cebolla y pimiento verde. Añadir un puerro picado y dejar pochar durante diez minutos. Incorporar el tomate y el caldo de pescado. Triturar el sofrito con la batidora y dejarlo fino, retornándolo a la cacerola. Cuando vuelva a hervir, agregamos las espinacas y el bacalao, dejando que todo hierva durante unos cinco minutos. Incorporamos los garbanzos cocidos y dejamos que cuezan durante un minuto. Si usáis garbanzos secos, tendréis que dejarlos en remojo una noche y cocerlos dos horas a fuego lento o 18 minutos en olla rápida. Después se usan tal como acabamos de indicar. Apagamos el fuego, agitamos la cacerola agarrándola por las asas y recolocamos el contenido. Colocamos los huevos duros cortados en cuartos sobre el resto de ingredientes y llevamos a la mesa en la misma cacerola en la que se ha cocinado, sirviendo allí a los comensales.5 4 3 2 

Garbanzos con espinacas

Garbanzos Espinacas

Aunque es un plato a primera vista similar al potaje de vigilia, los garbanzos con espinacas se cocinan salteados, y se comen con tenedor no con cuchara. Es una tapa muy típica de Sevilla durante todo el año, pero es tradicional elaborarla en Semana Santa.

  • Ingredientes: 500 g de garbanzos cocidos, 400 g de espinaca, 2 dientes de ajo, 1 rebanada de pan de hogaza, 5 g de comino molido, 5 g de cilantro molido, 5 g de pimentón dulce, una pizca de pimienta blanca molida, 60 g de salsa de tomate, 30 g de vinagre de manzana, 100 ml de agua, 100 g de aceite de oliva, sal.
  • Elaboración: En una cazuela con un par de dedos de agua ponemos a cocer a fuego medio las espinacas congeladas durante unos 15 minutos o el tiempo necesario para que se descongelen. Tendremos cuidado con el agua para que no se consuma, pues no queremos que se nos agarren a la cazuela. Una vez listas, las escurrimos bien de agua y las picamos con un cuchillo afilado. En una sartén calentamos el aceite y freímos los dientes de ajo previamente pelados. Cuando comiencen a dorarse los retiramos y los colocamos en el vaso de una batidora de mano. En el mismo aceite freímos la rebanada de pan hasta dorar. La escurrimos y la añadimos al vaso de la batidora junto con el comino, el cilantro, el pimentón, la pimienta blanca, la salsa de tomate y un pellizco de sal. Añadimos también al vaso el vinagre, el agua y la mitad del aceite. Trituramos bien y reservamos. En una cazuela o sartén grande vertemos el aceite que nos ha sobrado de freír el ajo y el pan, lo calentamos y añadimos las espinacas picadas. Salteamos durante un par de minutos antes de agregar la majada que tenemos reservada y cocemos dos minutos más, removiendo para que se mezclen los sabores. Por último añadimos los garbanzos cocidos y salteamos durante cinco minutos. Probamos de sal y rectificamos si fuera necesario antes de servir.

Sopa de ajo

Sopa Ajo

La sopa de ajo, también conocida como sopa castellana, es una receta humilde, que se consume tradicionalmente en Castilla durante todo el año, pero es especialmente típica de Semana Santa. Aunque algunas versiones llevan jamón, basta cambiar el caldo de pollo o carne por uno de verduras (o simplemente agua, como se hacía antaño) para que sea un plato apto para el ayuno cuaresmal.

  • Ingredientes: 3 dientes de ajo, 200 g de pan duro, 3 huevos, 700 ml de caldo o agua, 10 g de pimentón dulce (1 cucharada), aceite de oliva virgen extra, sal.
  • Elaboración: Cubrimos la base de una cazuela con aceite de oliva virgen extra, lo calentamos y doramos los dientes de ajo, previamente pelados, a fuego muy suave. Yo los dejo enteros para poder retirarlos de la cazuela en el momento de servir y degustar la sopa castellana, pero si os gustan los podéis picar y dorar de esta manera aportando más sabor a ajo al resultado. Una vez dorados los dientes de ajo, troceamos el pan en piezas de similar tamaño, ya sean dados o láminas, y lo añadimos a la cazuela. Removemos para que se impregne de aceite. Añadimos el pimentón, removemos de nuevo, y regamos con el caldo. Subimos la potencia del fuego para que arranque a hervir, entonces lo bajamos y dejamos cocer a fuego medio durante diez minutos. Transcurrido este tiempo, retiramos la cazuela del fuego y sazonamos al gusto. Batimos los huevos en un recipiente a parte y los añadimos a la sopa, removiendo con un tenedor para que se formen hilos según cuaja el huevo. Servimos inmediatamente, si nos gusta muy caliente, o dejamos reposar un par de minutos, si la preferimos templada.

Atascaburras

Atascaburras

Este plato de ingredientes sencillos pero muy nutritivo y energético es típico de La Mancha, y sus zonas de influencia. Se cuenta que lo inventaron unos pastores hambrientos en un día de frío en la sierra, y al comerlo afirmaron que “harta hasta a las burras”. Al igual que otros platos similares como el bacalao al ajoarriero o la brandada, es muy típico de Semana Santa.

  • Ingredientes: 350 g de bacalao desaladas, 4 patatas de tamaño medio, 1 hoja de laurel, 3 dientes de ajo, 3 ñoras, aceite de oliva virgen extra, perejil, 4 huevos, nueces, pimentón dulce, sal.
  • Elaboración:: Lavar bien las patatas. Cocerlas en abundante agua hirviendo con sal, dejándolas al dente, unos 30 minutos. Dejar enfriar un poco y pelarlas. Cubrir el fondo de una cazuela con agua, una hoja de laurel y un chorro de aceite. Cocer el bacalao con las ñoras y las patatas hasta que esté bien tierno, unos 8-10 minutos. Retirar la piel del pescado y las posibles espinas. Pelar los ajos y machacarlos en un mortero con una pizca de sal. Añadir las patatas y el bacalao en trozos, machacando todo poco a poco, hasta ir formando una masa homogénea. Cocer 4 huevos mientras se enfría un poco el pescado. Colocar la mezcla de bacalao, ajos y patata en una fuente de barro. Pelar las ñoras y retirar la piel, y añadirla a la fuente. Regar con aceite de oliva y decorar con los huevos duros cuarteados, pimentón y perejil

Patatas con bacalao

Este guiso humilde es muy popular en la cocina gitana y, en general, en todo el sur de España. Aunque se prepara durante todo el invierno, como casi todos los guisos con bacalao, es un plato especialmente típico en Semana Santa.

  • Ingredientes: 600 g de bacalao desalado, 4 patatas, 1 pimiento verde italiano, 1 tomate, 2 cebolletas, 1 l de caldo de pescado o fumet, 3 huevos duros, 3 dientes de ajo, 50 ml de vino blanco, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra molida, perejil fresco, una cucharadita de pimentón dulce.
  • Elaboración: Secamos bien los lomos de bacalao. Calentamos un poco de aceite en una cazuela amplia y marcamos el bacalao por los dos lados, vuelta y vuelta. Retiramos y reservamos. En la misma cazuela añadimos un poco más de aceite pochamos un diente de ajo, las cebolletas y el pimiento (todos ellos finamente picados) durante 10 minutos. Añadimos el tomate rallado y sofreímos a fuego un poco más fuerte durante un par de minutos más. A continuación agregamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol antes de incorporar las patatas, peladas y troceadas. Rehogamos un par de minutos al tiempo que removemos. Agregamos el caldo de pescado y, si fuera necesario, un poco de agua. Las patatas tienen que quedar cubiertas de líquido. Calentamos un poco de aceite en una sartén pequeña, añadimos el pimentón, removemos para que se tueste e, inmediatamente después, agregamos un cacito del caldo de la cazuela con las patatas. Vertemos la mezcla en la cazuela donde aportará su sabor y color. Picamos finamente los otros dos dientes de ajo y un manojo de perejil fresco. Añadimos a la cazuela para que aporte más sabor. Cocemos a fuego suave durante 15-20 minutos. Cuando las patatas estén casi tiernas, probamos y salpimentamos al gusto antes de introducir el bacalao en la cazuela. Cocemos un par de minutos para que se integren todos los sabores. Servimos inmediatamente acompañando el guiso con huevo duro y espolvoreando con perejil fresco.

Buñuelos de bacalao

Bunuelos

Según cuenta una leyenda, el origen de los buñuelos de bacalao se remonta al siglo XIII, cuando el Rey Fernando III sitió la ciudad de Sevilla y ello provocó una escasez de alimentos. Los sitiados echaron mano a unos cargamentos de bacalao y harina almacenados en el puerto. Aderezaron estos ingredientes y los frieron y el resultado sirvió de alimentación a la hambrienta población. Sea como fuere, esta tapa sevillana es tradicional de estas fechas. Y está de muerte.

  • Ingredientes: 400 g de bacalao desalado (en migas), un manojo de perejil fresco, 2 dientes de ajo, 200 g de ahrina de trigo, 3 huevos grandes, 150 g de mantequilla, 300 ml de agua, una cucharadita de postre de levadura química, aceite de oliva virgen extra, sal.
  • Elaboración: Empezamos dando un hervor al bacalao, después lo colamos, le quitamos la piel y las espinas y lo reservamos. Ponemos a fuego medio una cazuela con el agua y la mantequilla. Cuando empiece a hervir, retiramos del fuego y echamos la harina tamizada con la levadura de golpe. Llevamos de nuevo al fuego y removemos con una cuchara de madera hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos, que se despegue de las paredes. Retiramos la cazuela del fuego y dejamos templar. Añadimos los huevos de uno en uno, removiendo bien después de agregar cada uno, de modo que hasta que no esté integrado el primero no añadiremos el segundo. Nos quedará una masa de buñuelos de viento espesa, brillante y cremosa. Desmigamos el bacalao, picamos menudo el perejil y los ajos y lo añadimos todo a la masa. Removemos y dejamos enfriar en la nevera una hora como mínimo. Pasado este tiempo, calentamos aceite en cantidad suficiente en una sartén. Con la ayuda de dos cucharitas, formamos los buñuelos y los vamos friendo poco a poco. A medida que los sacamos del aceite, los vamos depositando sobre un plato cubierto con papel de cocina, para que absorba el aceite sobrante. Servir calientes.

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