Frutas que estarán de moda en 2022

Las uvas ayudan a reducir el colesterol y ofrecen protección solar desde el interior. En la actualidad están en auge las dietas bajas en carbohidratos. En este tipo de dietas, las uvas a menudo se describen como ricas en azúcar y, por lo tanto, no se consideran recomendables. Es una injusticia que se comete con esta deliciosa fruta, ya que, como se ha demostrado científicamente, aporta numerosos beneficios para la salud. Entre otros efectos, son antiinflamatorias y ayudan a regular la presión arterial.

frutos rojos llenos de antioxidantes

Frescos y aromáticos, sus tonos rojizos se deben a las antocianinas, pigmentos antioxidantes que protegen el sistema inmunitario y cardiovascular.

GROSELLA

Cerezas, fresas silvestres, arándanos… además de endulzar cualquier postre, merienda o desayuno, son algunos de los alimentos más antioxidantes, por lo que resultan beneficiosos para nuestro sistema inmunitario y corazó

Tomate

Esta baya rosada ácida que crece en climas fríos suele comercializarse seca en nuestro país. Es rico en polifenoles antioxidantes que refuerzan el sistema inmunitario y cardiovascular (protege sobre todo la pared de los vasos sanguíneos) y previene el envejecimiento celular.

Se usa para aliviar infecciones urinarias y úlceras de estómago, y su zumo protege contra la caries. Su sabor ácido se dulcifica al deshidratarlo.

Es sabroso en zumos, salsas, compotas, jaleas y licores. También se incorpora a magdalenas y pasteles. 

Cereza

Sus propiedades depurativas favorecen la eliminación de líquidos, gracias a su contenido en agua (80%) y potasio (210 mg/100 g).

Son ricas en antocianinas (25 mg/100 g) y ácido elágico, que combaten los radicales libres. Su contenido en fructosa y levulosa, azúcares de bajo índice glucémico, las hace adecuadas para los diabéticos.

Su zumo contiene diez veces más melatonina que las cerezas enteras. 

Frambuesa

Emparentada con las moras, tiene un sabor acidulado que triunfa en repostería. La frambuesa es tónica, aperitiva y constituye una buena fuente de flavonoides, especialmente vitaminas E (4,5 mg/100 g), C y pectina.

Aporta fibra y minerales como potasio, hierro, magnesio y calcio. Es diurética y previene la gingivitis.

Conviene consumirla fresca, aunque se puede congelar. 

Fresas silvestres

Las fresitas silvestres, que maduran  durante el verano en bosques y claros,  son aromáticas, dulces y sabrosas. Muy remineralizantes y ricas en hierro y potasio, resultan excelentes para las anemias y las convalecencias.

Antiinfecciosas y antirreumáticas, su efecto depurativo ayuda a eliminar el ácido úrico. Cien gramos cubren las necesidades diarias de vitamina C.

Son exquisitas, especialmente recién cogidas, o en ensalada, helados, sorbetes, jaleas y mermeladas. 

Ciruela roja

La ciruela es rica en vitaminas C, E, B1 y potasio. Su efecto laxante se ve favorecido por su riqueza en fibra y sorbitol. Las rojas y las negras son las más ricas en antocianinas.

Entre las primeras destaca la ciruela japonesa (Prunus salicina), de pulpa rosada, que también se cultiva en España, junto a la ciruela europea (Prunus domestica). No tiene nada que ver con la umeboshi.

Se comen frescas, como un tentempié ligero y sin pelar, porque muchos nutrientes están en su piel.

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